Lo más importante, para todo aquel que practica Taekwondo, es la Lealtad. El Taekwondo puede ser un arma de dos filos, ya que quien no conoce la real esencia y filosofía de este arte, se convierte en un ser soberbio, prepotente y de mentalidad cerrada. La disciplina del Taekwondo, como toda actividad en la vida, precisa el tener raíces y troncos fuertes, bien cuidados. “Sin una atención adecuada a las raíces, las flores se pudrirán y no habrá frutos”.
En el Taekwondo se maneja la entrega total, el querer trabajar con honestidad y sinceridad, pero para obtener resultados se necesita practicar al cien por ciento, de lo contrario, la práctica del Taekwondo, no servirá de nada.
En el sentido más práctico, el Taekwondo es un Arte Marcial que sirve para defenderse de posibles agresiones. Sin embargo, este es un aspecto limitado en estos tiempos críticos que vivimos, porque cuando una persona quiere atacarnos, está preparada para ello. En el sentido más amplio y profundo, aquel que podemos aplicar en la vida diaria, el Taekwondo es con la constancia, la disciplina y el respeto a los demás, lo que nos permite alcanzar las metas personales y profesionales que nos proponemos. De esta manera, a través del Arte Marcial, es posible alcanzar esa actitud de triunfador. Si se adhiere la esencia de la marcialidad a nuestra vida diaria, seremos más felices, y a fin de cuentas todos los seres humanos, sin excepción, estamos buscando la felicidad. En las Artes Marciales la felicidad interna es el objetivo principal, así como lograr la armonía entre la mente y el cuerpo. El Taekwondo es un cincuenta por ciento de espíritu y un cincuenta por ciento de físico. Esto está representado en el Um y el Yang, el símbolo oriental del equilibrio, donde la luz es la verdad, el aire es el ambiente, el fuego es el amor y el alimento, la voluntad.
En su manifestación más actualizada, el Taekwondo se percibe de cuatro maneras básicas, como un excelente deporte olímpico, como un efectivo método de defensa personal, como un vehículo para mantenerse en forma y como una disciplina de desarrollo espiritual (auto conocimiento).
El Taekwondo surgió en la República de Corea hace más de dos milenios, de la necesidad de una técnica efectiva en la defensa sin armas y para el ejercicio físico.
La filosofía del Arte Marcial Coreano, se originó en un principio como tantos otros pueblos de las antigüedades, con leyendas transmitidas de generación en generación como medio de glorificar a las artes marciales en general o a algún héroe en particular que, con el tiempo, llegó a convertirse en parte del folklore nacional, luego a través de los siglos por su geografía se vio influenciado por el taoísmo y el budismo.
El Taekwondo es un sistema que sin utilizar armas, enseña a quien lo practica técnicas de defensa y de ataque, distinguiéndose de las otras artes marciales por sus poderosas y diversas técnicas de pie y manos.
La búsqueda de sí mismo es inherente al hombre, es parte de su propia naturaleza, para alcanzar un nivel de conciencia superior a los límites de la mente normal, o para mejorar su vida.
En las civilizaciones más antiguas, cuyos testimonios existen aun vivientes en Oriente, indican que las Artes marciales correctamente orientadas conducen a un camino o forma de vida, que permite al hombre al precio de un gran esfuerzo y perseverancia profundizar su experiencia de la realidad (lo que conocemos como vida) y del mismo (auto conocimiento).
Algunas antiguas culturas Orientales desarrollaron diferentes sistemas de exploración interior, las llamadas técnicas de respiración, relajación y meditación y otras más dinámicas tendientes a la concentración sobre el movimiento y la atención al aquí y el ahora. Ciertas Artes Marciales unieron las llamadas técnicas de lucha y de defensa personal con algunas o varias filosofías y técnicas de desarrollo interior, como por ejemplo, en los legendarios monasterios chinos, siendo esta para ellos una necesidad real de auto preservación y de evolución mística.
Poco a poco el practicante descubre las leyes que rigen las fuerzas sutiles con que la vida esta tejida y aprende que la calidad de sus obras dependen del dominio de sí mismos, de lo que él es y en la manera que lo expresa en su acción. Su trabajo exterior es la evidencia de una transformación interior.
En Corea, las disciplinas militares tradicionales, en búsqueda de la verdadera efectividad se enriquecieron enormemente al incorporar este espíritu a su entrenamiento diario, y así fueron conformándose unas vías de desarrollo interno que enseñaban a sus practicantes a sentir y a practicar las energías del cielo y de la tierra presentes en su ser, a través del control de la respiración y del control de la mente, pues sólo cuando la mente está en calma y hay armonía en el movimiento, se manifiesta el orden del universo. Pero ese orden es cambiante, y dinámico, nada permanece estático.
El extraordinario crecimiento que ha experimentado el Taekwondo en la actualidad como su transformación en el tiempo y su asimilación en el deporte de combate, responde también a esa realidad eternamente cambiante en el Universo Infinito.
En la práctica deportiva moderna de alto rendimiento se exige un máximo esfuerzo físico y mental que sólo puede alcanzarse con una mente disciplinada y armoniosa, esto es libre de conflictos, los que nos regresan al pasado en la antigua búsqueda del conocimiento de sí mismo y la paz interior.
Este arte marcial moderno, deportivo, es hoy una de las formas más completas y eficaz de lograr un armonioso desarrollo corporal, a la vez que en el orden mental, nos enseña a controlar los pensamientos y las emociones.
El Taekwondo, a pesar de las apariencias no desarrolla la agresividad, sino que pone en orden y control a la misma. Además se aprende técnicas de defensa personal, que nos permite actuar con ventaja ante un peligro, nos fortalece el carácter y nos otorga mayor seguridad y confianza en nosotros mismos.
Taekwondo significa literalmente dominio de pies y manos a través del camino; el camino en Oriente simboliza una forma de vida, su evolución y su desarrollo.
En el área de combate, que mide 12 metros de ancho por 12 metros de largo, los competidores se enfrentan en 2 ó 3 rounds de 2 ó 3 minutos cada uno, y hay cuatro o cinco jueces que califican o descalifican y que deciden quien es campeón y quien no. Pero la vida diaria no termina en un round de tres minutos, ni se tienen sólo cinco jueces evaluando, sino que muchos más y sobretodo uno que es el más difícil de complacer, el de la conciencia. La idea principal es hacer campeones de la vida todos los días.
Las medallas, los campeones y los torneos son importantes, pero lo es más la necesidad de formar buenas personas, porque ellos a fin de cuentas, son los reales campeones de la vida. Se ha puesto mucho énfasis en el área competitiva cuando la esencia de las Artes Marciales es forjar hombres de actitud positiva, agresivos y a la vez con disciplina y respeto. Hombres cuyo campo de batalla sea la vida misma y que salgan por una medalla de oro todos los días.
El Taekwondo es una disciplina que no tiene límite de sexo ni edad, porque se puede practicar tanto por padres como por hijos y no importa ello para disfrutar de sus beneficios, como son: salud, defensa personal, deporte, arte y encanto.
El Taekwondo es el camino del trabajo, de la entrega a un ideal que se consigue a diario en el dojang (escuela) al vestir el dobok (uniforme).
TAEKWONDO Y SU ENSEÑANZA EN EL NIÑO.
El primer gran descubrimiento del niño es su propio cuerpo. Todas sus vivencias, emociones y sensaciones serán comunicadas a través de su cuerpo, que pueden resultarle una carga si sus experiencias infantiles no fueron satisfactorias. La practica de Taekwondo brinda la posibilidad de que el niño tome conciencia de cada segmento de su cuerpo, se apropie de él y le dé vida.
Dedos, manos, articulaciones, todo es puesto en marcha con ejercicios localizados y adaptados a los movimientos del niño; cuanto más variadas y numerosas sean sus experiencias motrices, se encontrará en mejores condiciones luego para desenvolverse en su vida futura. Así también su mente, desarrollará las bases de la concentración, la disciplina, y una sana y fortalecida confianza en sí mismo.
La formación básica del Taekwondo, es preferentemente para defenderse, no para atacar. Es una concepción diferente en el manejo de la agresividad, para no ejercer la violencia. Hay que superar la necesidad de provocar daño, pues al no sentirse amenazado y vulnerable ante los otros, el niño, el adolescente, el adulto, tal vez, llegue a abrirse a la presencia del otro con absoluta seguridad y respeto.
La filosofía del Taekwondo bien enseñada es algo más que una técnica de defensa personal. Es (debe ser) una postura de aprendizaje y sabiduría. Saber evitar una pelea es mejor que saber cómo golpear. Aprender desde chico que existe la posibilidad de tener sin exhibir lo que se tiene, es una manera de crecer. Acaso no necesite luego, con los años, imponerse por la fuerza para llegar a ser grande, y esa será la gran victoria del espíritu, la gran victoria del Hombre.
ESENCIA DEL TAEKWONDO.
Un día, cuando un maestro de Zen paseaba por el campo con su discípulo, un faisán salió de un matorral frente a ellos y se escondió torpemente entre la maleza. El estudiante rió y dijo: "los pájaros son tan tontos e indefensos". El maestro de Zen izó su bastón y golpeó a su discípulo en las canillas.
"Vuela", le ordenó.
Todo tiene debilidades... y fuerza. La roca afila tijeras, las tijeras cortan papel, el papel envuelve la roca. Las personas se sienten débiles porque no saben usar su fuerza. El Taekwondo hace consciente al sujeto de su fuerza innata y de cómo aplicarla con ventaja. Así, la persona vence su debilidad real: su falta de fe en sí mismo.
Se requiere paciencia. Hombres sabios han dicho que quien lo halla fácil al comienzo tiene más escollos después. Para algunos, la paciencia necesita de práctica, el impaciente puede apresurarse en adquirir técnicas brillantes para impresionarse a sí mismo e impresionar a otros igualmente superficiales... únicamente para descubrir, cuando tenga que encararse a alguien que sea valeroso en realidad, qué todos los embelecos son inútiles. Cuando uno se consagra con nobleza al Taekwondo, ingresa a una situación de relaciones recíprocas, en la cual el valor moral se incrementa a través del desarrollo físico, y la vanidad se transforma en auténtica confianza.
IDEALES BÁSICOS PARA LOS PRACTICANTES DEL TAEKWONDO.
1. Si el Taekwondoista desarrolla una mente honrada y un cuerpo fuerte, adquirirá la confianza para estar siempre del lado de la justicia.
2. Al practicar el Taekwondo, se unirán todos los hombres a una hermandad común sin mirar límites de religión, razas, nacionalidad o ideologías.
3. El taekwondoista debe dedicarse a la construcción de una sociedad humana de completa paz en la cual la justicia, moralidad, confianza y humanismo, prevalezcan.
A modo de guía, tanto para alumnos como instructores, en el ámbito técnico, el Taekwondo posee una variedad de técnicas que pueden ser usadas en casi cualquier situación, las que están basadas y cumplen con los siguientes principios, establecidos por los maestros que revivieron el Taekwondo:
1. Los movimientos están diseñados para producir el máximo poder, de acuerdo con las fórmulas científicas y el principio de la energía cinética.
2. Los principios tras las técnicas deben ser claros, de manera que aún quienes no conozcan el Taekwondo puedan distinguir las técnicas correctas de las incorrectas.
3. La distancia y ángulos de cada movimiento deben estar cabalmente definidas en orden a lograr un ataque y defensa más eficiente.
4. El propósito y método de cada movimiento debe ser claro, en orden a facilitar el proceso de enseñanza y aprendizaje.
5. Los métodos de instrucción deben ser enseñados y desarrollados en forma racional para que los beneficios del arte unan a las personas sin importar sexo o edad.
6. Los métodos de respiración correcta deben ser legados, realizando la velocidad de cada movimiento y reduciendo la fatiga.
7. Los ataques deberán ser posibles de realizar contra cualquier punto vital en el cuerpo y debe ser posible defenderse contra cualquier tipo de ataques.
8. Cada herramienta de ataque debe ser claramente definida y sólidamente basada en la estructura del cuerpo humano.
9. Cada movimiento debe ser fácil de ejecutar, pudiendo el alumno ordenar el Taekwondo como un deporte y un recreo.
10. Consideración especial tiene y nunca debe faltar en la promoción de la buena salud y prevención de los heridos.
11. Cada movimiento es y debe practicarse armoniosa y rítmicamente, convirtiendo al Taekwondo en un deporte estéticamente plácido.
12. Cada movimiento es una forma privada y única de cada alumno, que debe expresar la personalidad y carácter espiritual de la persona que la ejecuta.
La fidelidad a estos principios es lo que hace del Taekwondo un arte marcial, un arte estético, una ciencia y un deporte.
Un día, cuando un maestro de Zen paseaba por el campo con su discípulo, un faisán salió de un matorral frente a ellos y se escondió torpemente entre la maleza. El estudiante rió y dijo: "los pájaros son tan tontos e indefensos". El maestro de Zen izó su bastón y golpeó a su discípulo en las canillas.
"Vuela", le ordenó.
Todo tiene debilidades... y fuerza. La roca afila tijeras, las tijeras cortan papel, el papel envuelve la roca. Las personas se sienten débiles porque no saben usar su fuerza. El Taekwondo hace consciente al sujeto de su fuerza innata y de cómo aplicarla con ventaja. Así, la persona vence su debilidad real: su falta de fe en sí mismo.
Se requiere paciencia. Hombres sabios han dicho que quien lo halla fácil al comienzo tiene más escollos después. Para algunos, la paciencia necesita de práctica, el impaciente puede apresurarse en adquirir técnicas brillantes para impresionarse a sí mismo e impresionar a otros igualmente superficiales... únicamente para descubrir, cuando tenga que encararse a alguien que sea valeroso en realidad, qué todos los embelecos son inútiles. Cuando uno se consagra con nobleza al Taekwondo, ingresa a una situación de relaciones recíprocas, en la cual el valor moral se incrementa a través del desarrollo físico, y la vanidad se transforma en auténtica confianza.
IDEALES BÁSICOS PARA LOS PRACTICANTES DEL TAEKWONDO.
1. Si el Taekwondoista desarrolla una mente honrada y un cuerpo fuerte, adquirirá la confianza para estar siempre del lado de la justicia.
2. Al practicar el Taekwondo, se unirán todos los hombres a una hermandad común sin mirar límites de religión, razas, nacionalidad o ideologías.
3. El taekwondoista debe dedicarse a la construcción de una sociedad humana de completa paz en la cual la justicia, moralidad, confianza y humanismo, prevalezcan.
A modo de guía, tanto para alumnos como instructores, en el ámbito técnico, el Taekwondo posee una variedad de técnicas que pueden ser usadas en casi cualquier situación, las que están basadas y cumplen con los siguientes principios, establecidos por los maestros que revivieron el Taekwondo:
1. Los movimientos están diseñados para producir el máximo poder, de acuerdo con las fórmulas científicas y el principio de la energía cinética.
2. Los principios tras las técnicas deben ser claros, de manera que aún quienes no conozcan el Taekwondo puedan distinguir las técnicas correctas de las incorrectas.
3. La distancia y ángulos de cada movimiento deben estar cabalmente definidas en orden a lograr un ataque y defensa más eficiente.
4. El propósito y método de cada movimiento debe ser claro, en orden a facilitar el proceso de enseñanza y aprendizaje.
5. Los métodos de instrucción deben ser enseñados y desarrollados en forma racional para que los beneficios del arte unan a las personas sin importar sexo o edad.
6. Los métodos de respiración correcta deben ser legados, realizando la velocidad de cada movimiento y reduciendo la fatiga.
7. Los ataques deberán ser posibles de realizar contra cualquier punto vital en el cuerpo y debe ser posible defenderse contra cualquier tipo de ataques.
8. Cada herramienta de ataque debe ser claramente definida y sólidamente basada en la estructura del cuerpo humano.
9. Cada movimiento debe ser fácil de ejecutar, pudiendo el alumno ordenar el Taekwondo como un deporte y un recreo.
10. Consideración especial tiene y nunca debe faltar en la promoción de la buena salud y prevención de los heridos.
11. Cada movimiento es y debe practicarse armoniosa y rítmicamente, convirtiendo al Taekwondo en un deporte estéticamente plácido.
12. Cada movimiento es una forma privada y única de cada alumno, que debe expresar la personalidad y carácter espiritual de la persona que la ejecuta.
La fidelidad a estos principios es lo que hace del Taekwondo un arte marcial, un arte estético, una ciencia y un deporte.
SIGNIFICADO DE LA BANDERA COREANA.
TAE KEUK KI, la bandera Coreana, simboliza mucho la forma de pensar, la filosofía y el misticismo del Oriente. El Símbolo se Llama “TAE KEUK”, y la bandera se llama TAE KEUK KI.
En el centro de la Bandera está un círculo dividido simétricamente y en perfecto equilibrio. Este círculo representa “El Todo”, o la esencia única de todos los seres.
La mitad superior roja representa al YANG y la inferior azul, al UM. Ambos, en conjunto representan el símbolo ancestral de la creación del universo, del día y la noche, la luz y la oscuridad, construcción y destrucción, masculino y femenino, activo y pasivo, caliente y frío. Así pues, el motivo central TAE KEUK indica, que mientras haya un movimiento constante dentro de la esfera del infinito, entonces existirá el balance y la armonía; este pensamiento de TAE KEUK, conocido en filosofía como UM-YANG (Ying Yang en Chino), ha influenciado a todas las culturas orientales en su filosofía, lógica, ciencia y estrategia militar, así como en las artes marciales. Los filósofos orientales antiguos, vieron el universo como un lugar en el cual la armonía se podría lograr por la reconciliación de fuerzas de oposición. Una fuerza, YANG, se asocia a la extensión y a la separación, y la otra, UM, con la contracción y la asimilación. Estos contrarios, se balancean y se complementan contínuamente.
Este pensamiento enseñó, a los artistas marciales, la sabiduría de usar la no violencia contra la violencia, suavemente contra difícilmente, círculo contra línea recta, etcétera. Las tres barras en cada esquina, también llevan las ideas de la oposición y el balance. Las tres barras contínuas en la esquina superior izquierda, apuntan al cielo; las tres barras quebradas en la esquina inferior derecha representan la tierra. Las barras en la esquina inferior izquierda simbolizan el fuego, y por lo contrario, sus barras opuestas en la esquina derecha superior, simbolizan el agua.
En el centro de la Bandera está un círculo dividido simétricamente y en perfecto equilibrio. Este círculo representa “El Todo”, o la esencia única de todos los seres.
La mitad superior roja representa al YANG y la inferior azul, al UM. Ambos, en conjunto representan el símbolo ancestral de la creación del universo, del día y la noche, la luz y la oscuridad, construcción y destrucción, masculino y femenino, activo y pasivo, caliente y frío. Así pues, el motivo central TAE KEUK indica, que mientras haya un movimiento constante dentro de la esfera del infinito, entonces existirá el balance y la armonía; este pensamiento de TAE KEUK, conocido en filosofía como UM-YANG (Ying Yang en Chino), ha influenciado a todas las culturas orientales en su filosofía, lógica, ciencia y estrategia militar, así como en las artes marciales. Los filósofos orientales antiguos, vieron el universo como un lugar en el cual la armonía se podría lograr por la reconciliación de fuerzas de oposición. Una fuerza, YANG, se asocia a la extensión y a la separación, y la otra, UM, con la contracción y la asimilación. Estos contrarios, se balancean y se complementan contínuamente.
Este pensamiento enseñó, a los artistas marciales, la sabiduría de usar la no violencia contra la violencia, suavemente contra difícilmente, círculo contra línea recta, etcétera. Las tres barras en cada esquina, también llevan las ideas de la oposición y el balance. Las tres barras contínuas en la esquina superior izquierda, apuntan al cielo; las tres barras quebradas en la esquina inferior derecha representan la tierra. Las barras en la esquina inferior izquierda simbolizan el fuego, y por lo contrario, sus barras opuestas en la esquina derecha superior, simbolizan el agua.
Lógica del I Ching.
Todos los posibles hechos humanos y cósmicos eran ocho en la vieja China, que se simbolizaban sobre un octógono llamado Pakua, rodeado por ocho trigramas o conjunto de tres elementos binarios representando el Um y el Yang de la concepción monádica de su filosofía.
El Yang, o pieza masculina y densa, era representada por un trozo sólido, mientras que el Um, era señalado por un segmento partido en dos partes. Un trigrama es pues un conjunto de tres de estos símbolos básicos mediante los que pueden surgir justamente los ocho eventos arriba citados. Los cuatro elementos que ocupaban en el octógono los vértices (o lados) cardinales, coincidían a su vez con las cuatro estaciones y los cuatro puntos cardinales elementales, estos eran: el cielo, la tierra, el agua y el fuego. Los vértices intermedios eran ocupados por: el trueno, la montaña, el viento y el lago.
A diferencia nuestra, los chinos ubicaban el Sur, al que hacían corresponder con el verano, en la parte superior de los gráficos y el oeste, al que hacían coincidir con el otoño, a la derecha. Los principios y los rasgos cruzados, se ubicaban diametralmente opuestos en el octógono y lo mismo sucedía con las estructuras de los respectivos trigramas, lo cual otorga al Pakuan una extraordinaria armonía y simetría.
No se debe, con criterio simplista, tratar de interpretar esta lógica binaria careándola con la de nuestro sistema de numeración binaria, pues el sistema chino agota la fusión dual sobre la base de la simetría y nuestro sistema de numeración binaria nada tiene que ver con la simetría espacial. Al estudioso de las simetrías de la naturaleza, le recomendamos que trate de encontrar analogías con otros sistemas de codificación binaria, empleados por ejemplo, en lógica matemática y en comunicaciones. Una matriz generadora de la versión del I Chin puede encontrarse en el índice del Oráculo
La unión de dos trigramas da lugar a 64 combinaciones posibles o hexagramas, que se hacen corresponder con cada uno de los 64 oráculos y situaciones posibles del I Chin. Así, el hexagrama 27, correspondiente al concepto chino I, se conforma con los trigramas (Yyy) e (yyY) dando lugar al hexagrama YyyyyY.
El razonamiento de generación de las situaciones hexagrámicas complejas, a partir de las elementales trigrámicas, es de una notable sencillez y síntesis, que podríamos calificar de poética: por ejemplo, el trigrama YyY del fuego, superpuesto sobre el trigrama yyy de la tierra, es símbolo de progreso: (YyYyyy = "progreso", ver hexagrama 35), pues fuego equivale a su vez al concepto pegarse, adosarse, apoyarse mientras que la tierra es sinónimo universal de receptividad, madre tierra, materialidad, la "hembra misteriosa" del taoísmo y por deducción, la amalgama de estos dos conceptos era para los chinos el sol en su marcha sobre la tierra y símbolo del progreso.
LA COMPETENCIA.
Al igual que el lema olímpico de "más rápido, más alto, y más fuerte", la competición de Taekwondo anima a los competidores a mejorar el nivel de la capacidad humana. La competencia es una forma de enseñanza que ocurre con la práctica de aptitudes y de su empleo en la competición, basada en valores ancestrales. La significación fundamental de la competición, miente en el hecho de que el anillo de la competición proporciona un lugar donde, después de las reglas y de ser el mejor, se recompensan. El sitio de la competición es un lugar para aprender la manera de alcanzar la armonía y la perfección de la mente, del cuerpo y del espíritu con el hallazgo de sí mismo y del opositor. La competición es un método de fomentar la capacidad máxima del cuerpo, física y técnicamente. La competición persigue el desarrollo y la unión de la aptitud, la técnica y la táctica, así como un sentido de la humildad y del espíritu deportivo.
El último ideal en la práctica, es el alcanzar un estado de la mente en el cual el artista estará agudamente enterado del ambiente de la competición, con un sin fin que cambia y reaccionando a ellos. Este estado de la mente llega a ser posible con la maestría de un amplio rango de las destrezas ofensivas y defensivas, que da Taekwondo.
En un combate, los luchadores en realidad no están compitiendo el uno contra el otro, sino que, la competencia la están llevando en contra de ellos mismos, para establecer los grados de superación que han obtenido con el constante entrenamiento, el avance en las técnicas, y lo más importante, en el control mental de sus acciones. El rival es útil para establecer un patrón de comparación con respecto a la superación que se ha tenido desde el último combate realizado.
Cada color de cinturón tiene un simbolismo especial.
BLANCO: simboliza pureza, inocencia. Es el camino sin huellas, el cristal sin pulir.
AMARILLO: es el color de la tierra en la que se siembra la semilla, del sol naciente que irradia su energía sobre los seres vivos, del grano en brotación del trigo floreciente.
VERDE: es el color de la naturaleza, el vigor de la vida en desarrollo, la sabia búsqueda de lo que está más alto.
AZUL: es el color del cielo, del árbol que crece hacia él y que cada día es más fuerte.
ROJO: es el color del fruto maduro, del cielo en el atardecer. Es el cinturón de quien se prepara para la perfección de su Arte.
NEGRO: es el color del carbón, duro, sencillo y sereno como una roca, que se forma a partir de todo cuanto existe en la tierra, al que la naturaleza tardó en forjar millones de años, que puede arder para dar calor o fragmentarse para escribir mil historias.
Los grados de Taekwondo se dividen en GUP (grados de cinturón de color) y DAN (grado de cinturón negro). De esta manera los grados Gup son:
- Cinturón Blanco (X GUP)
- Cinturón Blanco punta Amarilla (IX GUP)
- Cinturón Amarillo (VIII GUP)
- Cinturón Amarillo punta Verde (VII GUP)
- Cinturón Verde (VI GUP)
- Cinturón Verde punta Azul (V GUP)
- Cinturón Azul (IV GUP)
- Cinturón Azul punta Roja (III GUP)
- Cinturón Rojo (II GUP)
- Cinturón Rojo punta Negra (I GUP)
Por el contrario, los cinturones negros comienzan desde el I Dan hasta el X Dan.
Dentro de los grados de Cinturón Negro el X DAN significa perfección del Arte, y éste solo se otorga como homenaje póstumo, puesto que esta perfección se considera inalcanzable.
- I DAN es Instructor
- II y III Profesor
- IV, V y VI Maestro
- VII, VIII y IX Gran Maestro o Doctor en Artes Marciales.
En el Taekwondo, a nivel de danes, el nueve es el número mayor por ser el número más alto de los números naturales del 0 al 9, aparte este número tiene una característica matemática que le diferencia de los demás. Cualquier número natural multiplicado por 9 la suma de los dígitos del resultado siempre da 9. Por ejemplo: 2 por 9 es igual al 18, uno y ocho son nueve, 3 por 9 es igual a 27, dos más siete es nueve, por tal efecto el 9 es el número más alto en graduación de Taekwondo, en este caso el noveno dan es el grado más alto.
El color del cinturón además indica el grado y pericia del alumno. Para el ascenso de grado y de cinturón se debe dar un examen para evaluar al aprendiz en los conocimientos y habilidades en todos los aspectos del Taekwondo. El estudiante debe mostrar su pericia en las técnicas básicas de su nivel: posturas, técnicas de mano y pie, además deben dar prueba de su aptitud en el combate, en el rompimiento de acuerdo a su nivel y además hacer correctamente las formas (Pumse) de su grado, también conocer sobre la teoría del Arte.
Los exámenes para cinturón gup son evaluados por el instructor del club y la Comisión Técnica de la Asociación o Federación local. Para cinturón negro son hechos por la Comisión Técnica de la Federación Nacional o por un Maestro Internacional ante la Federación Mundial de Taekwondo para su reconocimiento en el ámbito internacional.
Todos los posibles hechos humanos y cósmicos eran ocho en la vieja China, que se simbolizaban sobre un octógono llamado Pakua, rodeado por ocho trigramas o conjunto de tres elementos binarios representando el Um y el Yang de la concepción monádica de su filosofía.
El Yang, o pieza masculina y densa, era representada por un trozo sólido, mientras que el Um, era señalado por un segmento partido en dos partes. Un trigrama es pues un conjunto de tres de estos símbolos básicos mediante los que pueden surgir justamente los ocho eventos arriba citados. Los cuatro elementos que ocupaban en el octógono los vértices (o lados) cardinales, coincidían a su vez con las cuatro estaciones y los cuatro puntos cardinales elementales, estos eran: el cielo, la tierra, el agua y el fuego. Los vértices intermedios eran ocupados por: el trueno, la montaña, el viento y el lago.
A diferencia nuestra, los chinos ubicaban el Sur, al que hacían corresponder con el verano, en la parte superior de los gráficos y el oeste, al que hacían coincidir con el otoño, a la derecha. Los principios y los rasgos cruzados, se ubicaban diametralmente opuestos en el octógono y lo mismo sucedía con las estructuras de los respectivos trigramas, lo cual otorga al Pakuan una extraordinaria armonía y simetría.
No se debe, con criterio simplista, tratar de interpretar esta lógica binaria careándola con la de nuestro sistema de numeración binaria, pues el sistema chino agota la fusión dual sobre la base de la simetría y nuestro sistema de numeración binaria nada tiene que ver con la simetría espacial. Al estudioso de las simetrías de la naturaleza, le recomendamos que trate de encontrar analogías con otros sistemas de codificación binaria, empleados por ejemplo, en lógica matemática y en comunicaciones. Una matriz generadora de la versión del I Chin puede encontrarse en el índice del Oráculo
La unión de dos trigramas da lugar a 64 combinaciones posibles o hexagramas, que se hacen corresponder con cada uno de los 64 oráculos y situaciones posibles del I Chin. Así, el hexagrama 27, correspondiente al concepto chino I, se conforma con los trigramas (Yyy) e (yyY) dando lugar al hexagrama YyyyyY.
El razonamiento de generación de las situaciones hexagrámicas complejas, a partir de las elementales trigrámicas, es de una notable sencillez y síntesis, que podríamos calificar de poética: por ejemplo, el trigrama YyY del fuego, superpuesto sobre el trigrama yyy de la tierra, es símbolo de progreso: (YyYyyy = "progreso", ver hexagrama 35), pues fuego equivale a su vez al concepto pegarse, adosarse, apoyarse mientras que la tierra es sinónimo universal de receptividad, madre tierra, materialidad, la "hembra misteriosa" del taoísmo y por deducción, la amalgama de estos dos conceptos era para los chinos el sol en su marcha sobre la tierra y símbolo del progreso.
LA COMPETENCIA.
Al igual que el lema olímpico de "más rápido, más alto, y más fuerte", la competición de Taekwondo anima a los competidores a mejorar el nivel de la capacidad humana. La competencia es una forma de enseñanza que ocurre con la práctica de aptitudes y de su empleo en la competición, basada en valores ancestrales. La significación fundamental de la competición, miente en el hecho de que el anillo de la competición proporciona un lugar donde, después de las reglas y de ser el mejor, se recompensan. El sitio de la competición es un lugar para aprender la manera de alcanzar la armonía y la perfección de la mente, del cuerpo y del espíritu con el hallazgo de sí mismo y del opositor. La competición es un método de fomentar la capacidad máxima del cuerpo, física y técnicamente. La competición persigue el desarrollo y la unión de la aptitud, la técnica y la táctica, así como un sentido de la humildad y del espíritu deportivo.
El último ideal en la práctica, es el alcanzar un estado de la mente en el cual el artista estará agudamente enterado del ambiente de la competición, con un sin fin que cambia y reaccionando a ellos. Este estado de la mente llega a ser posible con la maestría de un amplio rango de las destrezas ofensivas y defensivas, que da Taekwondo.
En un combate, los luchadores en realidad no están compitiendo el uno contra el otro, sino que, la competencia la están llevando en contra de ellos mismos, para establecer los grados de superación que han obtenido con el constante entrenamiento, el avance en las técnicas, y lo más importante, en el control mental de sus acciones. El rival es útil para establecer un patrón de comparación con respecto a la superación que se ha tenido desde el último combate realizado.
Cada color de cinturón tiene un simbolismo especial.
BLANCO: simboliza pureza, inocencia. Es el camino sin huellas, el cristal sin pulir.
AMARILLO: es el color de la tierra en la que se siembra la semilla, del sol naciente que irradia su energía sobre los seres vivos, del grano en brotación del trigo floreciente.
VERDE: es el color de la naturaleza, el vigor de la vida en desarrollo, la sabia búsqueda de lo que está más alto.
AZUL: es el color del cielo, del árbol que crece hacia él y que cada día es más fuerte.
ROJO: es el color del fruto maduro, del cielo en el atardecer. Es el cinturón de quien se prepara para la perfección de su Arte.
NEGRO: es el color del carbón, duro, sencillo y sereno como una roca, que se forma a partir de todo cuanto existe en la tierra, al que la naturaleza tardó en forjar millones de años, que puede arder para dar calor o fragmentarse para escribir mil historias.
Los grados de Taekwondo se dividen en GUP (grados de cinturón de color) y DAN (grado de cinturón negro). De esta manera los grados Gup son:
- Cinturón Blanco (X GUP)
- Cinturón Blanco punta Amarilla (IX GUP)
- Cinturón Amarillo (VIII GUP)
- Cinturón Amarillo punta Verde (VII GUP)
- Cinturón Verde (VI GUP)
- Cinturón Verde punta Azul (V GUP)
- Cinturón Azul (IV GUP)
- Cinturón Azul punta Roja (III GUP)
- Cinturón Rojo (II GUP)
- Cinturón Rojo punta Negra (I GUP)
Por el contrario, los cinturones negros comienzan desde el I Dan hasta el X Dan.
Dentro de los grados de Cinturón Negro el X DAN significa perfección del Arte, y éste solo se otorga como homenaje póstumo, puesto que esta perfección se considera inalcanzable.
- I DAN es Instructor
- II y III Profesor
- IV, V y VI Maestro
- VII, VIII y IX Gran Maestro o Doctor en Artes Marciales.
En el Taekwondo, a nivel de danes, el nueve es el número mayor por ser el número más alto de los números naturales del 0 al 9, aparte este número tiene una característica matemática que le diferencia de los demás. Cualquier número natural multiplicado por 9 la suma de los dígitos del resultado siempre da 9. Por ejemplo: 2 por 9 es igual al 18, uno y ocho son nueve, 3 por 9 es igual a 27, dos más siete es nueve, por tal efecto el 9 es el número más alto en graduación de Taekwondo, en este caso el noveno dan es el grado más alto.
El color del cinturón además indica el grado y pericia del alumno. Para el ascenso de grado y de cinturón se debe dar un examen para evaluar al aprendiz en los conocimientos y habilidades en todos los aspectos del Taekwondo. El estudiante debe mostrar su pericia en las técnicas básicas de su nivel: posturas, técnicas de mano y pie, además deben dar prueba de su aptitud en el combate, en el rompimiento de acuerdo a su nivel y además hacer correctamente las formas (Pumse) de su grado, también conocer sobre la teoría del Arte.
Los exámenes para cinturón gup son evaluados por el instructor del club y la Comisión Técnica de la Asociación o Federación local. Para cinturón negro son hechos por la Comisión Técnica de la Federación Nacional o por un Maestro Internacional ante la Federación Mundial de Taekwondo para su reconocimiento en el ámbito internacional.
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