martes, 9 de octubre de 2007

EL DO

Uno de los valores que nos ofrece el aprender un auténtico Arte Marcial, es que además de practicar una actividad física, también se enfoca la instrucción en la autodisciplina, que lleva al autocontrol de los impulsos más básicos, los que obran en una evolución propia. Además se practica un eficaz método de defensa personal.
Debido a lo anterior el Maestro suele decir que la resolución del verdadero conflicto y lucha, no es como aprender a dominar a los demás, sino como aprender a dominarse a sí mismo. Por ello el maestro pone, al alumno, en hechos límites, tanto físicos como emocionales, para que saque sus reflejos básicos más ocultos, los reconozca y a partir de ello aprenda a dominarlos. Cuando el alumno a entendido que el único rival es uno mismo, y es uno la causa y quien puede dar el mejor fin al conflicto, entonces descubre que el camino de las Artes Marciales, al contrario de un simple método que promueve la violencia, es un camino para la paz y el entendimiento, comprendiendo el término DO (camino de perfección) en su verdadera magnitud.
Las Artes Marciales, como disciplinas que buscan desarrollar al máximo el potencial que tiene el ser humano para la autodefensa, obligó a que los grandes maestros investigaran, no solo en otras artes marciales, sino que también en disciplinas y especialidades muy dispares, como el Yoga, el Chi kung, la acupuntura, el Shiatsu, el Zen, entre otras, en todas ellas buscando la técnica o el conocimiento que les aportara una mejor preparación a sus discípulos, y una mayor ventaja sobre sus rivales. De estas investigaciones, obtuvieron y desarrollaron técnicas tanto físicas, mentales como espirituales, que han tenido una importancia fundamental durante su desarrollo histórico.
Ejemplo de esto lo hallamos en muchas escuelas, pero de forma principal hay dos periodos que han marcado el desarrollo de las Artes Marciales; el primero, fue a inicios de nuestra era en China, cuando en el Templo de Shaolín, las Artes Marciales y la filosofía del Budismo Zen se encuentran; y el segundo fue, a principios del siglo XX en Japón y Corea, cuando los nuevos tiempos traen un cambio de mentalidad, y las Artes Marciales se trasforman cuando los Maestros Japoneses dejan el viejo método, creado tan sólo para el combate, y son vistas como disciplinas educativas, apoyadas en el auge mental y corporal, lucradas por la espiritualidad del Zen y su vía de enseñanza intuitiva.
Tras estos primeros cambios comienzan otros más tajantes, al insertar en las mismas, poco a poco, su lado competitivo y deportivo, con lo que logran una gran fama y apoyo social, pero traen el riesgo de alejarlas de sus raíces y objetivos originales.
Jigoro Kano fue el introductor del vocablo Do en las Artes Marciales. Si bien su significado no era algo nuevo ni ajeno a las mismas, lo que hizo Kano fue solo recalcar el antiguo vínculo existente entre el guerrero y su ideal de mejora individual, el cual estaba inmerso en la filosofía y en la cultura oriental. Este ideal pasaba por templar el carácter y el espíritu del guerrero a través de una dura y férrea instrucción marcial.
A partir de entonces, las Artes Marciales Japonesas y Coreanas, añaden la palabra DO como signo distintivo y común a la mayoría de ellas, el que también rinde un simbólico homenaje a sus orígenes en el Templo de Shaolín, en donde la inclusión de los ejercicios de lucha y su desarrollo dentro de la disciplina de los monjes fue, en un principio, más por interés espiritual que físico.
El DO, nos recuerda que la técnica, más que un fin en si misma, es la vía que nos lleva a la realización más plena de nosotros mismos, y que las Artes Marciales nos brindan la oportunidad de ejercitarnos y desarrollar tanto nuestras cualidades físicas y mentales, como las virtudes más nobles del ser humano. Ahora el camino ya no es la competición o la lucha contra los otros, pues el DO nos dice que el camino correcto está más allá de la victoria o la derrota, y que este se encuentra en la vía de la armonía.
El DO, nos indica que el Arte Marcial ya no es un método que solo busca el mayor poder en la lucha, y en donde el fin justifica los medios, sino que las convierten en un método ético de desarrollo y perfección personal. Así lo que antes era una cualidad secundaria, y que se podía obtener a través de la dura preparación, ahora pasa a ser su principal valor. El ser invencible en el combate pasa a un segundo plano, pues ahora y bajo la influencia de la filosofía Zen, entendemos que, lo esencial es reconocer que el real enemigo, al que tenemos que descubrir y controlar, está en nosotros mismos.
Ante los violentos y nuevos cambios sociales que la modernidad trae, los Maestros, ven como en las Artes Marciales se conserva lo más esencial del espíritu cultural de su pueblo, y ven como éstas son un extraordinario método para conservar estos valores universales.
Al verse las Artes Marciales, no solo como un gran sistema de Defensa Personal, sino como un cabal sistema para el desarrollo y mantención de las aptitudes físicas, al tiempo que desarrollan el carácter de quien lo practica, dio valor añadido a las mismas, y hace que salgan de sus menudos reductos y del celoso secretismo que por cientos de años las mantuvo de generación en generación, añadiéndolas en las escuelas como asignatura obligatoria, tanto de educación básica como universitaria.
Este bien que aporta las Artes Marciales a la sociedad, es al mismo tiempo causa que pierdan otra parte de sus grandes valores y conocimientos, pues para poder llegar a un número mayor de gente, han tenido que omitir algunas de sus vitales riquezas, sin embargo, muchos Maestros y escuelas particulares, han procurado progresar con los tiempos sin perder esta sapiencia más esotérica o menos popular.

1º. GI: Decisión, Verdad y Ecuanimidad.

2º. YU: Valor, Coraje y Olvido de sí Mismo.

3º. JIN: Comprensión, Caridad y Amor Universal.

4º. EI: Conducta Justa.

5º. MAKOTO: Total Sinceridad.

6º. MELYO: Honor y Gloria a través de la Abnegación y la verdad.

7º. CHUGI: Lealtad y Fidelidad a los principios.






Desarrollo de las tres vías del “DO”.

Las Artes Marciales, como cualquier otra disciplina docente, llevan parejo al principal objetivo de estudio, otros anexos y adjuntos. Esto, enriquece no solo su conocimiento sobre la especialidad, al poder estudiarla desde distintas áreas, sino que introduce al alumno en una formación mucho más completa, la cual le hará adquirir una madurez psicológica, acorde con el nivel obtenido en su formación definida.
Ninguna arte o método educativo, se entiende actualmente, sin tener en cuenta las metas docentes indicadas antes, y las Artes Marciales mucho menos, debido a su cualidad única, ya que son métodos que capacitan en poder matar a otra persona.
El Do, se entiende desde un significado más práctico e integrado con la formación técnica y moral del alumno en el día a día, pasando por otro más basado en un mayor conocimiento teórico sobre la técnica y cultura relacionada con las Artes Marciales, llegando también a otro que pone hincapié en los aspectos más profundos y espirituales de ellas, entendiendo estas tres vías desde una formación seria y severa, y no desde la de habladores y pseudo expertos que hacen una masa de ideas y filosofías, sin ninguna base ni formación científica, que ayude en el logro de los fines antes citados.
Si el Maestro tiene claras las metas a tener en cuenta para la plena formación de sus discípulos, sabrá que estos tres caminos son adjuntos y que no tienen por qué estar aislados, aunque el alumno puede no estar consciente de ello. Ninguno de estos tres estados o niveles de consciencia suele coincidir en un alumno en estado puro, sino como el estado de evolución predominante en ese momento de su vida y que, si en general se da una coincidencia entre el nivel de consciencia y el nivel del Dan adquirido, no siempre existe dicha relación. Por lo tanto estos tres niveles no están en verdad cubiertos, y es vital la evolución de los tres para el auge de un carácter equilibrado.
Al igual que el Maestro Zen, intenta conducir poco a poco al alumno al autodescubrimiento, el Maestro de Artes Marciales, intenta conducir al alumno de un nivel a otro superior de conciencia. Esto se consigue sin ningún tipo de adoctrinamiento, solo con el ejemplo, la atención, y la correcta preparación.



Primera Vía: La Física.
Al ponernos frente a sucesos límites, el Maestro nos hace sacar esos actos e instintos que solemos ocultar, de esta forma los podremos reconocer, y a partir de ello aprender a vencerlos en forma correcta y útil, no represivamente. En este estado, es cuando valoramos ante todo al Arte Marcial, por la aptitud física y técnica que aporta.
En este primer nivel el alumno, que vea las Artes Marciales solo desde el ángulo deportivo, entenderá el Do como la riqueza adquirida en la formación de su carácter, tras desarrollar sus capacidades de sufrimiento, voluntad, disciplina y auto superación, entre otras, las cuales le han formado su personalidad, y le pueden ayudar en su vida diaria para poder conseguir el éxito y vencer en las situaciones más adversas.
En este nivel no se suele notar el motivo y valor de los pumses, y se suele estar influido por la cultura no solidaria del placer prosaico, del tener más que la del Ser, la que se caracteriza por el egoísmo, al reflejar sobre todo el gastar y el anarquismo.
Comúnmente predomina este estado hasta conseguir el 1º ó 2º Dan.

Segunda Vía: La Mental.
A través de la disciplina y los principios éticos y morales que caracterizan a las Artes Marciales, vamos logrando también el autocontrol físico, mental y emocional vitales, además se ahonda en los aspectos teóricos tanto físicos y técnicos, como de historia y filosofía.
Cuando se ha logrado reconocer y vencer los aspectos más conflictivos y nocivos de su temple, logra el cambio psicofísico preciso, que le hace descubrir el valor superior de las Artes Marciales, pues sabe con certeza que el peor enemigo no es otro que él mismo, con miedos y angustias, hábitos negativos, y deseos incontrolados, etc.
Ahora, comprende que el valor principal que le trasmite el Arte Marcial, no es la pericia que le ha dado para defenderse y poder superar a otros ante un posible ataque físico, sino la facultad y juicio que le ha permitido superarse y pulirse como ser humano, siendo capaz de saber defenderse de las agresiones mentales, que son mucho más nefastas y que son en gran medida el origen a las agresiones físicas.
En este nivel, el discípulo entiende que el DO es el auge de una aptitud y formación más cabal, como artista marcial y como ser humano, y que existe en una realidad social precisa, a la cual debe de apoyar con la formación más apta a su tiempo. Ya no entiende el DO solo como una forma de vida personal, sino con y para los demás.
Ya se nota que la cultura egoísta del placer nos trae una aflicción perenne. Se empieza a entender el valor de la solidaridad, lograda a través del aliento y la ayuda, primero a nuestros compañeros y luego transmitida a la sociedad en común, en la que el egoísmo se convierte en generosidad, el individualismo en ayuda a la sociedad, etc.
El alumno, sin dejar los valores atléticos, entiende y estima mejor el arte marcial, y ve en los pumses una parte esencial y vital, saboreando su control y dominio.
Suele darse el predominio de este estado mental, entre el 2º y el 5º Dan.

Tercero: La emocional ó espiritual:
Cuando se ha alcanzado el segundo estado de proceso, en su real y no solo teórica dimensión, ya se está listo, para que si lo desea, de un paso más y pueda ahondar en los aspectos más profundos y espirituales del ser humano, como individuo que se trasciende a sí mismo y se identifica con su verdadera dimensión Universal.
En este tercer nivel, el alumno empieza a entender la importancia y relación que tienen disciplinas como el Zen, para un mejor progreso espiritual. La importancia que tienen dentro de las artes marciales y como estas le pueden llevar, poco a poco de la mano, al artista marcial a desarrollar una suma capacidad, sensibilidad y conocimiento sobre sí mismo y su existencia, que le despierta al estado más alto y profundo del entendimiento humano. Ya no ve a la filosofía Oriental como suplente de la Occidental, sino como complementaria y enriquecedora para el género humano.
Comprende como las Artes Marciales pueden ayudar a formar tanto el físico como el espíritu. Entiende el Do como una vía de perfección, y experimenta la realidad de la unidad existencial, en la que reconoce que los demás también es Él.
En este tercer nivel, el ser individualista del primero que se convierte en solidario en el segundo, trasciende a una nueva percepción de consciencia, que le hace ver su relación y hermandad con la existencia, además entiende el verdadero valor y respeto a tener por la ecología y la madre naturaleza que nos dio el Ser.
Suele darse este estado de consciencia a partir del 4º o 5º Dan.

OBJETIVOS Y ESPIRITU DE LAS ARTES MARCIALES.

Primer objetivo:
El primer objetivo fundamental de un Arte Marcial debe ser conseguir a través de un disciplinado entrenamiento un desarrollo integral de la personalidad, en el que se fortifiquen los fundamentos morales, pilares básicos de estas artes, y que le dan su valor como método educativo.

Segundo objetivo:
El segundo objetivo es conseguir en los jóvenes un desarrollo armónico, y en los adultos un mantenimiento físico, que les aporte una mejor calidad de vida.

Tercer objetivo:
El tercer objetivo fundamental es el conseguir, dentro de las bases técnicas de la disciplina, el desarrollo de la mejor capacidad de autodefensa posible.

Cuarto objetivo:
El cuarto objetivo de las Artes Marciales es desarrollar su faceta deportiva, siempre como complementaria a los tres objetivos anteriores.

Para los practicantes de Taekwondo, este puede existir como:

Arte Marcial. El Taekwondo como Arte marcial se desarrolla cuando el practicante se consagra en mente y cuerpo al refinamiento de la habilidad en Taekwondo, moderando la búsqueda de un propósito práctico él mismo y convirtiéndose en el valor de la práctica del Taekwondo. Es decir, la búsqueda de la perfección en la habilidad, es el punto clave del Taekwondo como arte marcial.
Ejercicio Físico. El Taekwondo como ejercicio físico tiene gran influencia en el desarrollo del crecimiento de los niños, en las condiciones de salud de los jóvenes y mayores, constituyendo el tipo de educación que apunta a formar un hombre armonizado en inteligencia, emoción y voluntad, mediante acciones físicas.
Educación. El Taekwondo como instrumento de la educación, establece el propósito de su práctica: hacer del practicante un verdadero ser humano, esto es, mejorar la salud mental y la condición física del hombre, debiendo comprender los principios de las técnicas orientadas a la paz y a mejorar la adaptabilidad a una vida humana más amplia a través de una disciplina constante.
Deporte Moderno. El Taekwondo como deporte moderno tiene tres metas ideales, la fortaleza, la velocidad y la exactitud. Cuando estas metas han sido logradas, podemos decir que el Taekwondo goza del valor de la competición como un deporte moderno.
Históricamente el Taekwondo fue evolucionando en juego de competición. La competición es un atributo propio del hombre. A través de la historia, la competición basada en la fuerza ha sido la forma más común de tal actividad.
El Taekwondo ha tenido su desarrollo dentro de la categoría del esfuerzo humano para prepararse en una medición de fuerza y habilidad.
Toda persona desea probar que es superior a su oponente en cuanto a fuerza y técnica cuando compite. Ese deseo combinado con los valores resultantes del desarrollo de técnica y experiencias de lecciones útiles, junto a los otros factores del espíritu deportivo (moral, placer, honor) ha dado lugar paulatinamente al desarrollo del Taekwondo como deporte.



LAS ARTES MARCIALES EN EL NUEVO MILENIO.

Si se comprende cuales son los factores fundamentales que identifican a un Arte Marcial, y el desarrollo personal que podemos alcanzar, entendemos el verdadero valor que tienen estas Artes en una sociedad moderna, y cuanto tienen para ofrecer a esta, así como también las claves para defender su supervivencia futura como un método superior e integral en la formación del ser humano.



Los tres factores:
Las Artes Marciales han conseguido su reconocimiento y admiración social debido principalmente a tres factores:

1. El físico: debido al gran dominio técnico y físico que llegan a conseguir los practicantes y la alta capacidad para la autodefensa que son estos capaces de lograr, las Artes Marciales han despertado una gran admiración social. Todo ello hace que sean una forma inteligente de practicar un deporte, pues busca el mejoramiento y mantenimiento físico, al mismo tiempo que se adquiere una auto disciplina y una capacidad defensiva.
2. El mental y psicológico: porque se reconoce en las mismas, altos valores para el desarrollo y madurez de la personalidad de sus practicantes, como también en sus cualidades morales y espirituales.
3. Disciplina de alto valor educativo: las Artes Marciales recogiendo todas las riquezas de su tradición, han sabido adaptarse a la sociedad actual y presentarse como un verdadero método educativo para el desarrollo y evolución integral del individuo, y de la sociedad.
Estos tres factores son claves para comprender el valor de las Artes Marciales en la sociedad moderna actual, ya que éstas, o se entienden como un método educativo con proyección y beneficio para la sociedad, o no tienen cabida en una sociedad moderna y civilizada.
El peligro de algunas Artes Marciales como el Taekwondo moderno, que se están conociendo socialmente solo como deporte de competición, es que de no potenciarse y defenderse también como Arte Marcial, y mantenerse dentro de los tres factores principales antes mencionados, será causa que su aparente triunfo por su reconocimiento como el primer Arte Marcial de combate Olímpico, sea también el principio del fin, y causa que propiciará su desaparición como Arte Marcial, y también desaparezca su reconocimiento como un método de alto valor educativo, pues se debe entender que todo deporte que solo dedique sus esfuerzos a presentarse como una disciplina de combate, esta irremediablemente condenada a reducir su campo social de actuación y ser reducto, en su mayoría, de clases sociales marginales.
Puntos principales que identifican a un verdadero Arte marcial.

¿Qué entendemos o identificamos por un Arte Marcial Tradicional o real?

Hoy día se está viendo que se presenta como Arte Marcial a todo aquel sistema o disciplina deportiva de combate. Un deporte de combate no es un Arte Marcial en el más amplio significado del término, es tan solo una disciplina deportiva reglamentada. Algunos de estos deportes de combate, para que se le relacione como un Arte Marcial, han empezado también ha entregar cinturones de colores y danes.
Un verdadero Arte Marcial Tradicional Oriental se identifica por cuatro puntos principales, como son...

1. El ser una disciplina que se desarrolló originalmente para la búsqueda de la eficacia como arte de defensa personal, sin ningún tipo de reglas técnicas que le limite, como ocurre con los deportes.

2. Se reconoce socialmente por tener grados identificados por cinturones y vestir atuendos de acuerdo al origen ancestral del Arte Marcial que se practique.

3. Que a pesar de ser un sistema de combate, busca el desarrollo y el mejoramiento del individuo a través del DO, enmarcándola dentro de las disciplinas de educación integral y formación especial.

El DO se entiende como "camino de perfección" a través del cual el discípulo busca su evolución por el desarrollo de las tres vías.

LOS FUNDAMENTOS DEL TAEKWONDO.

La cortesía, la integridad, la perseverancia, el autocontrol y el espíritu indomable, son los cinco dogmas vitales a seguir en el Taekwondo. El éxito o fracaso en el entrenamiento, depende enormemente en como se observan y llevan a cabo estos cimientos, los que sirven como guía para todos los alumnos serios de Taekwondo.

CORTESÍA (YE UI): los estudiantes, deben intentar practicar los siguientes estamentos de cortesía, para construir un carácter noble y conducirse de una manera ordenada.

¨ Se debe promover el espíritu de concesiones únicas.
¨ Tener vergüenza de los vicios personales, rechazando los de otras personas.
¨ Ser amable y atento con los demás.
¨ Distinguir entre instructor y estudiante, adulto y adolescente.
¨ Comportarse de acuerdo a un honor profesional.
¨ Respetar las pertenencias de los otros.
¨ Tratar las diferentes materias con imparcialidad y sinceridad.
¨ Abstenerse de dar o recibir cualquiera ayuda o regalo cuando sea dudoso.

INTEGRIDAD (YOM CHI): Aquí la palabra integridad asume una definición más amplia que la que usualmente presenta el diccionario de la Real Academia Española. Se debe ser capaz de distinguir lo correcto y lo incorrecto, y tener la conciencia, si se falla, de sentirse culpable. Los siguientes son ejemplos donde falta integridad:

¨ El instructor que se falsifica a él mismo y a su arte mediante la presentación de técnicas impropias a sus estudiantes por falta de conocimiento o por apatía.
¨ El estudiante que se describe engañosamente mediante la fijación de materiales previamente rotos antes de las demostraciones.
¨ El instructor que camufla técnicas no adecuadas o malas, con lujosos lugares de entrenamiento y adulaciones falsas a los estudiantes.
¨ El estudiante que solicita rango de un instructor o intenta adquirirlo.
¨ El alumno que obtiene un rango para un fin egoísta o por el sentimiento de poder.
¨ El instructor que enseña y promueve su arte para el propio lucro.
¨ El estudiante cuyas acciones no corresponden con sus palabras.
¨ El alumno que siente vergüenza de tomar opiniones de sus compañeros más jóvenes.

PERSEVERANCIA (IN MAE): Hay un antiguo dicho oriental que dice “La paciencia nos guía hacia la virtud o el mérito”. Se puede fabricar un hogar pacífico siendo paciente cien veces, ciertamente; alegría y prosperidad están probablemente más hechas para las personas pacientes. Para lograr algo en mayor grado o la perfección de una técnica, uno debe establecer una meta y persistir en ellas constantemente.
Robert Bruce aprendió su lección de perseverancia de los persistentes esfuerzos de una araña lentísima. Fue está perseverancia y tenacidad las que finalmente le dieron las condiciones de liberar Escocia.
Uno de los secretos más importantes para convertirse en un líder de Taekwondo, es superar cada dificultad a través de esta perseverancia. Kungfu Tsé dijo: “La persona que es impaciente en asuntos insignificantes, rara vez podrá obtener éxito en asuntos de gran importancia”.

AUTOCONTROL (GUK GI): Este fundamento es extremadamente trascendental dentro y fuera del Dojang, dirigiéndose uno mismo en combate, o con los conflictos personales. Una pérdida de autocontrol en un combate puede provocar un desastre para el estudiante u oponente. Una incapacidad para vivir y trabajar dentro de la capacidad o esfera de uno mismo, es también una falta de autocontrol. Según Lao Tsé: “La condición que impone ser más fuerte, es primero ganar sobre sí mismo que ganar sobre alguien más”.

ESPIRITU INDOMABLE (BAEKJUL BOOL GOOL): Está demostrado que cuando una persona es valiente y tiene sus principios claros posee una superioridad arrolladora.
Un estudiante serio de Taekwondo, deberá ser en todo momento modesto y honesto. Cuando se enfrente con la injusticia, tratará al enemigo sin miedo o duda alguna, con espíritu fiero, sea quien sea y por grande que pueda ser el número de ellos.
Para desarrollar estos fundamentos, es necesario que el estudiante asimile debidamente las doctrinas necesarias para llegar a obtener la verdadera esencia de este arte, las que se pueden resumir como las siguientes reglas de ética marcial:


1. Se leal a tu país.
2. Respeta incondicionalmente a tus padres.
3. Se fiel a tu pareja.
4. Respeta a tus hermanos y hermanas.
5. Se leal con tus amigos.
6. Respeta y escucha a los ancianos.
7. Respeta a tu instructor o maestro.
8. Nunca tomes una vida injustamente.
9. Se leal con tu escuela.
10. Siempre termina lo que empiezas.


Por otro lado, se debe hacer hincapié en las conductas que un alumno debe tener dentro del Dojang o lugar de práctica:


a.- Siempre ocupar el dobok limpio y planchado.
b.- Manos y pies limpios y las uñas cortas (tanto hombres como mujeres).
c.- No ocupar cosas afiladas en la ropa.
d.- No ocupar joyería.
e.- No beber, fumar o comer en el dojang.
f.- Ser puntual.
g.- Siempre hacer la reverencia adecuada cuando se entre o se salga del Dojang.
h.- No hablar, a no ser que sea necesario.

lunes, 8 de octubre de 2007

FILOSOFIA DEL TAEKWONDO.


Lo más importante, para todo aquel que practica Taekwondo, es la Lealtad. El Taekwondo puede ser un arma de dos filos, ya que quien no conoce la real esencia y filosofía de este arte, se convierte en un ser soberbio, prepotente y de mentalidad cerrada. La disciplina del Taekwondo, como toda actividad en la vida, precisa el tener raíces y troncos fuertes, bien cuidados. “Sin una atención adecuada a las raíces, las flores se pudrirán y no habrá frutos”.
En el Taekwondo se maneja la entrega total, el querer trabajar con honestidad y sinceridad, pero para obtener resultados se necesita practicar al cien por ciento, de lo contrario, la práctica del Taekwondo, no servirá de nada.
En el sentido más práctico, el Taekwondo es un Arte Marcial que sirve para defenderse de posibles agresiones. Sin embargo, este es un aspecto limitado en estos tiempos críticos que vivimos, porque cuando una persona quiere atacarnos, está preparada para ello. En el sentido más amplio y profundo, aquel que podemos aplicar en la vida diaria, el Taekwondo es con la constancia, la disciplina y el respeto a los demás, lo que nos permite alcanzar las metas personales y profesionales que nos proponemos. De esta manera, a través del Arte Marcial, es posible alcanzar esa actitud de triunfador. Si se adhiere la esencia de la marcialidad a nuestra vida diaria, seremos más felices, y a fin de cuentas todos los seres humanos, sin excepción, estamos buscando la felicidad. En las Artes Marciales la felicidad interna es el objetivo principal, así como lograr la armonía entre la mente y el cuerpo. El Taekwondo es un cincuenta por ciento de espíritu y un cincuenta por ciento de físico. Esto está representado en el Um y el Yang, el símbolo oriental del equilibrio, donde la luz es la verdad, el aire es el ambiente, el fuego es el amor y el alimento, la voluntad.
En su manifestación más actualizada, el Taekwondo se percibe de cuatro maneras básicas, como un excelente deporte olímpico, como un efectivo método de defensa personal, como un vehículo para mantenerse en forma y como una disciplina de desarrollo espiritual (auto conocimiento).
El Taekwondo surgió en la República de Corea hace más de dos milenios, de la necesidad de una técnica efectiva en la defensa sin armas y para el ejercicio físico.
La filosofía del Arte Marcial Coreano, se originó en un principio como tantos otros pueblos de las antigüedades, con leyendas transmitidas de generación en generación como medio de glorificar a las artes marciales en general o a algún héroe en particular que, con el tiempo, llegó a convertirse en parte del folklore nacional, luego a través de los siglos por su geografía se vio influenciado por el taoísmo y el budismo.
El Taekwondo es un sistema que sin utilizar armas, enseña a quien lo practica técnicas de defensa y de ataque, distinguiéndose de las otras artes marciales por sus poderosas y diversas técnicas de pie y manos.
La búsqueda de sí mismo es inherente al hombre, es parte de su propia naturaleza, para alcanzar un nivel de conciencia superior a los límites de la mente normal, o para mejorar su vida.
En las civilizaciones más antiguas, cuyos testimonios existen aun vivientes en Oriente, indican que las Artes marciales correctamente orientadas conducen a un camino o forma de vida, que permite al hombre al precio de un gran esfuerzo y perseverancia profundizar su experiencia de la realidad (lo que conocemos como vida) y del mismo (auto conocimiento).
Algunas antiguas culturas Orientales desarrollaron diferentes sistemas de exploración interior, las llamadas técnicas de respiración, relajación y meditación y otras más dinámicas tendientes a la concentración sobre el movimiento y la atención al aquí y el ahora. Ciertas Artes Marciales unieron las llamadas técnicas de lucha y de defensa personal con algunas o varias filosofías y técnicas de desarrollo interior, como por ejemplo, en los legendarios monasterios chinos, siendo esta para ellos una necesidad real de auto preservación y de evolución mística.
Poco a poco el practicante descubre las leyes que rigen las fuerzas sutiles con que la vida esta tejida y aprende que la calidad de sus obras dependen del dominio de sí mismos, de lo que él es y en la manera que lo expresa en su acción. Su trabajo exterior es la evidencia de una transformación interior.
En Corea, las disciplinas militares tradicionales, en búsqueda de la verdadera efectividad se enriquecieron enormemente al incorporar este espíritu a su entrenamiento diario, y así fueron conformándose unas vías de desarrollo interno que enseñaban a sus practicantes a sentir y a practicar las energías del cielo y de la tierra presentes en su ser, a través del control de la respiración y del control de la mente, pues sólo cuando la mente está en calma y hay armonía en el movimiento, se manifiesta el orden del universo. Pero ese orden es cambiante, y dinámico, nada permanece estático.
El extraordinario crecimiento que ha experimentado el Taekwondo en la actualidad como su transformación en el tiempo y su asimilación en el deporte de combate, responde también a esa realidad eternamente cambiante en el Universo Infinito.
En la práctica deportiva moderna de alto rendimiento se exige un máximo esfuerzo físico y mental que sólo puede alcanzarse con una mente disciplinada y armoniosa, esto es libre de conflictos, los que nos regresan al pasado en la antigua búsqueda del conocimiento de sí mismo y la paz interior.
Este arte marcial moderno, deportivo, es hoy una de las formas más completas y eficaz de lograr un armonioso desarrollo corporal, a la vez que en el orden mental, nos enseña a controlar los pensamientos y las emociones.
El Taekwondo, a pesar de las apariencias no desarrolla la agresividad, sino que pone en orden y control a la misma. Además se aprende técnicas de defensa personal, que nos permite actuar con ventaja ante un peligro, nos fortalece el carácter y nos otorga mayor seguridad y confianza en nosotros mismos.
Taekwondo significa literalmente dominio de pies y manos a través del camino; el camino en Oriente simboliza una forma de vida, su evolución y su desarrollo.
En el área de combate, que mide 12 metros de ancho por 12 metros de largo, los competidores se enfrentan en 2 ó 3 rounds de 2 ó 3 minutos cada uno, y hay cuatro o cinco jueces que califican o descalifican y que deciden quien es campeón y quien no. Pero la vida diaria no termina en un round de tres minutos, ni se tienen sólo cinco jueces evaluando, sino que muchos más y sobretodo uno que es el más difícil de complacer, el de la conciencia. La idea principal es hacer campeones de la vida todos los días.
Las medallas, los campeones y los torneos son importantes, pero lo es más la necesidad de formar buenas personas, porque ellos a fin de cuentas, son los reales campeones de la vida. Se ha puesto mucho énfasis en el área competitiva cuando la esencia de las Artes Marciales es forjar hombres de actitud positiva, agresivos y a la vez con disciplina y respeto. Hombres cuyo campo de batalla sea la vida misma y que salgan por una medalla de oro todos los días.
El Taekwondo es una disciplina que no tiene límite de sexo ni edad, porque se puede practicar tanto por padres como por hijos y no importa ello para disfrutar de sus beneficios, como son: salud, defensa personal, deporte, arte y encanto.
El Taekwondo es el camino del trabajo, de la entrega a un ideal que se consigue a diario en el dojang (escuela) al vestir el dobok (uniforme).

TAEKWONDO Y SU ENSEÑANZA EN EL NIÑO.

El primer gran descubrimiento del niño es su propio cuerpo. Todas sus vivencias, emociones y sensaciones serán comunicadas a través de su cuerpo, que pueden resultarle una carga si sus experiencias infantiles no fueron satisfactorias. La practica de Taekwondo brinda la posibilidad de que el niño tome conciencia de cada segmento de su cuerpo, se apropie de él y le dé vida.
Dedos, manos, articulaciones, todo es puesto en marcha con ejercicios localizados y adaptados a los movimientos del niño; cuanto más variadas y numerosas sean sus experiencias motrices, se encontrará en mejores condiciones luego para desenvolverse en su vida futura. Así también su mente, desarrollará las bases de la concentración, la disciplina, y una sana y fortalecida confianza en sí mismo.
La formación básica del Taekwondo, es preferentemente para defenderse, no para atacar. Es una concepción diferente en el manejo de la agresividad, para no ejercer la violencia. Hay que superar la necesidad de provocar daño, pues al no sentirse amenazado y vulnerable ante los otros, el niño, el adolescente, el adulto, tal vez, llegue a abrirse a la presencia del otro con absoluta seguridad y respeto.
La filosofía del Taekwondo bien enseñada es algo más que una técnica de defensa personal. Es (debe ser) una postura de aprendizaje y sabiduría. Saber evitar una pelea es mejor que saber cómo golpear. Aprender desde chico que existe la posibilidad de tener sin exhibir lo que se tiene, es una manera de crecer. Acaso no necesite luego, con los años, imponerse por la fuerza para llegar a ser grande, y esa será la gran victoria del espíritu, la gran victoria del Hombre.
ESENCIA DEL TAEKWONDO.

Un día, cuando un maestro de Zen paseaba por el campo con su discípulo, un faisán salió de un matorral frente a ellos y se escondió torpemente entre la maleza. El estudiante rió y dijo: "los pájaros son tan tontos e indefensos". El maestro de Zen izó su bastón y golpeó a su discípulo en las canillas.
"Vuela", le ordenó.
Todo tiene debilidades... y fuerza. La roca afila tijeras, las tijeras cortan papel, el papel envuelve la roca. Las personas se sienten débiles porque no saben usar su fuerza. El Taekwondo hace consciente al sujeto de su fuerza innata y de cómo aplicarla con ventaja. Así, la persona vence su debilidad real: su falta de fe en sí mismo.
Se requiere paciencia. Hombres sabios han dicho que quien lo halla fácil al comienzo tiene más escollos después. Para algunos, la paciencia necesita de práctica, el impaciente puede apresurarse en adquirir técnicas brillantes para impresionarse a sí mismo e impresionar a otros igualmente superficiales... únicamente para descubrir, cuando tenga que encararse a alguien que sea valeroso en realidad, qué todos los embelecos son inútiles. Cuando uno se consagra con nobleza al Taekwondo, ingresa a una situación de relaciones recíprocas, en la cual el valor moral se incrementa a través del desarrollo físico, y la vanidad se transforma en auténtica confianza.

IDEALES BÁSICOS PARA LOS PRACTICANTES DEL TAEKWONDO.

1. Si el Taekwondoista desarrolla una mente honrada y un cuerpo fuerte, adquirirá la confianza para estar siempre del lado de la justicia.
2. Al practicar el Taekwondo, se unirán todos los hombres a una hermandad común sin mirar límites de religión, razas, nacionalidad o ideologías.
3. El taekwondoista debe dedicarse a la construcción de una sociedad humana de completa paz en la cual la justicia, moralidad, confianza y humanismo, prevalezcan.

A modo de guía, tanto para alumnos como instructores, en el ámbito técnico, el Taekwondo posee una variedad de técnicas que pueden ser usadas en casi cualquier situación, las que están basadas y cumplen con los siguientes principios, establecidos por los maestros que revivieron el Taekwondo:

1. Los movimientos están diseñados para producir el máximo poder, de acuerdo con las fórmulas científicas y el principio de la energía cinética.
2. Los principios tras las técnicas deben ser claros, de manera que aún quienes no conozcan el Taekwondo puedan distinguir las técnicas correctas de las incorrectas.
3. La distancia y ángulos de cada movimiento deben estar cabalmente definidas en orden a lograr un ataque y defensa más eficiente.
4. El propósito y método de cada movimiento debe ser claro, en orden a facilitar el proceso de enseñanza y aprendizaje.
5. Los métodos de instrucción deben ser enseñados y desarrollados en forma racional para que los beneficios del arte unan a las personas sin importar sexo o edad.
6. Los métodos de respiración correcta deben ser legados, realizando la velocidad de cada movimiento y reduciendo la fatiga.
7. Los ataques deberán ser posibles de realizar contra cualquier punto vital en el cuerpo y debe ser posible defenderse contra cualquier tipo de ataques.
8. Cada herramienta de ataque debe ser claramente definida y sólidamente basada en la estructura del cuerpo humano.
9. Cada movimiento debe ser fácil de ejecutar, pudiendo el alumno ordenar el Taekwondo como un deporte y un recreo.
10. Consideración especial tiene y nunca debe faltar en la promoción de la buena salud y prevención de los heridos.
11. Cada movimiento es y debe practicarse armoniosa y rítmicamente, convirtiendo al Taekwondo en un deporte estéticamente plácido.
12. Cada movimiento es una forma privada y única de cada alumno, que debe expresar la personalidad y carácter espiritual de la persona que la ejecuta.

La fidelidad a estos principios es lo que hace del Taekwondo un arte marcial, un arte estético, una ciencia y un deporte.

SIGNIFICADO DE LA BANDERA COREANA.
TAE KEUK KI, la bandera Coreana, simboliza mucho la forma de pensar, la filosofía y el misticismo del Oriente. El Símbolo se Llama “TAE KEUK”, y la bandera se llama TAE KEUK KI.

En el centro de la Bandera está un círculo dividido simétricamente y en perfecto equilibrio. Este círculo representa “El Todo”, o la esencia única de todos los seres.
La mitad superior roja representa al YANG y la inferior azul, al UM. Ambos, en conjunto representan el símbolo ancestral de la creación del universo, del día y la noche, la luz y la oscuridad, construcción y destrucción, masculino y femenino, activo y pasivo, caliente y frío. Así pues, el motivo central TAE KEUK indica, que mientras haya un movimiento constante dentro de la esfera del infinito, entonces existirá el balance y la armonía; este pensamiento de TAE KEUK, conocido en filosofía como UM-YANG (Ying Yang en Chino), ha influenciado a todas las culturas orientales en su filosofía, lógica, ciencia y estrategia militar, así como en las artes marciales. Los filósofos orientales antiguos, vieron el universo como un lugar en el cual la armonía se podría lograr por la reconciliación de fuerzas de oposición. Una fuerza, YANG, se asocia a la extensión y a la separación, y la otra, UM, con la contracción y la asimilación. Estos contrarios, se balancean y se complementan contínuamente.
Este pensamiento enseñó, a los artistas marciales, la sabiduría de usar la no violencia contra la violencia, suavemente contra difícilmente, círculo contra línea recta, etcétera. Las tres barras en cada esquina, también llevan las ideas de la oposición y el balance. Las tres barras contínuas en la esquina superior izquierda, apuntan al cielo; las tres barras quebradas en la esquina inferior derecha representan la tierra. Las barras en la esquina inferior izquierda simbolizan el fuego, y por lo contrario, sus barras opuestas en la esquina derecha superior, simbolizan el agua.
Lógica del I Ching.

Todos los posibles hechos humanos y cósmicos eran ocho en la vieja China, que se simbolizaban sobre un octógono llamado Pakua, rodeado por ocho trigramas o conjunto de tres elementos binarios representando el Um y el Yang de la concepción monádica de su filosofía.
El Yang, o pieza masculina y densa, era representada por un trozo sólido, mientras que el Um, era señalado por un segmento partido en dos partes. Un trigrama es pues un conjunto de tres de estos símbolos básicos mediante los que pueden surgir justamente los ocho eventos arriba citados. Los cuatro elementos que ocupaban en el octógono los vértices (o lados) cardinales, coincidían a su vez con las cuatro estaciones y los cuatro puntos cardinales elementales, estos eran: el cielo, la tierra, el agua y el fuego. Los vértices intermedios eran ocupados por: el trueno, la montaña, el viento y el lago.
A diferencia nuestra, los chinos ubicaban el Sur, al que hacían corresponder con el verano, en la parte superior de los gráficos y el oeste, al que hacían coincidir con el otoño, a la derecha. Los principios y los rasgos cruzados, se ubicaban diametralmente opuestos en el octógono y lo mismo sucedía con las estructuras de los respectivos trigramas, lo cual otorga al Pakuan una extraordinaria armonía y simetría.
No se debe, con criterio simplista, tratar de interpretar esta lógica binaria careándola con la de nuestro sistema de numeración binaria, pues el sistema chino agota la fusión dual sobre la base de la simetría y nuestro sistema de numeración binaria nada tiene que ver con la simetría espacial. Al estudioso de las simetrías de la naturaleza, le recomendamos que trate de encontrar analogías con otros sistemas de codificación binaria, empleados por ejemplo, en lógica matemática y en comunicaciones. Una matriz generadora de la versión del I Chin puede encontrarse en el índice del Oráculo
La unión de dos trigramas da lugar a 64 combinaciones posibles o hexagramas, que se hacen corresponder con cada uno de los 64 oráculos y situaciones posibles del I Chin. Así, el hexagrama 27, correspondiente al concepto chino I, se conforma con los trigramas (Yyy) e (yyY) dando lugar al hexagrama YyyyyY.
El razonamiento de generación de las situaciones hexagrámicas complejas, a partir de las elementales trigrámicas, es de una notable sencillez y síntesis, que podríamos calificar de poética: por ejemplo, el trigrama YyY del fuego, superpuesto sobre el trigrama yyy de la tierra, es símbolo de progreso: (YyYyyy = "progreso", ver hexagrama 35), pues fuego equivale a su vez al concepto pegarse, adosarse, apoyarse mientras que la tierra es sinónimo universal de receptividad, madre tierra, materialidad, la "hembra misteriosa" del taoísmo y por deducción, la amalgama de estos dos conceptos era para los chinos el sol en su marcha sobre la tierra y símbolo del progreso.

LA COMPETENCIA.

Al igual que el lema olímpico de "más rápido, más alto, y más fuerte", la competición de Taekwondo anima a los competidores a mejorar el nivel de la capacidad humana. La competencia es una forma de enseñanza que ocurre con la práctica de aptitudes y de su empleo en la competición, basada en valores ancestrales. La significación fundamental de la competición, miente en el hecho de que el anillo de la competición proporciona un lugar donde, después de las reglas y de ser el mejor, se recompensan. El sitio de la competición es un lugar para aprender la manera de alcanzar la armonía y la perfección de la mente, del cuerpo y del espíritu con el hallazgo de sí mismo y del opositor. La competición es un método de fomentar la capacidad máxima del cuerpo, física y técnicamente. La competición persigue el desarrollo y la unión de la aptitud, la técnica y la táctica, así como un sentido de la humildad y del espíritu deportivo.
El último ideal en la práctica, es el alcanzar un estado de la mente en el cual el artista estará agudamente enterado del ambiente de la competición, con un sin fin que cambia y reaccionando a ellos. Este estado de la mente llega a ser posible con la maestría de un amplio rango de las destrezas ofensivas y defensivas, que da Taekwondo.
En un combate, los luchadores en realidad no están compitiendo el uno contra el otro, sino que, la competencia la están llevando en contra de ellos mismos, para establecer los grados de superación que han obtenido con el constante entrenamiento, el avance en las técnicas, y lo más importante, en el control mental de sus acciones. El rival es útil para establecer un patrón de comparación con respecto a la superación que se ha tenido desde el último combate realizado.
Cada color de cinturón tiene un simbolismo especial.

BLANCO: simboliza pureza, inocencia. Es el camino sin huellas, el cristal sin pulir.
AMARILLO: es el color de la tierra en la que se siembra la semilla, del sol naciente que irradia su energía sobre los seres vivos, del grano en brotación del trigo floreciente.
VERDE: es el color de la naturaleza, el vigor de la vida en desarrollo, la sabia búsqueda de lo que está más alto.
AZUL: es el color del cielo, del árbol que crece hacia él y que cada día es más fuerte.
ROJO: es el color del fruto maduro, del cielo en el atardecer. Es el cinturón de quien se prepara para la perfección de su Arte.
NEGRO: es el color del carbón, duro, sencillo y sereno como una roca, que se forma a partir de todo cuanto existe en la tierra, al que la naturaleza tardó en forjar millones de años, que puede arder para dar calor o fragmentarse para escribir mil historias.
Los grados de Taekwondo se dividen en GUP (grados de cinturón de color) y DAN (grado de cinturón negro). De esta manera los grados Gup son:
- Cinturón Blanco (X GUP)
- Cinturón Blanco punta Amarilla (IX GUP)
- Cinturón Amarillo (VIII GUP)
- Cinturón Amarillo punta Verde (VII GUP)
- Cinturón Verde (VI GUP)
- Cinturón Verde punta Azul (V GUP)
- Cinturón Azul (IV GUP)
- Cinturón Azul punta Roja (III GUP)
- Cinturón Rojo (II GUP)
- Cinturón Rojo punta Negra (I GUP)
Por el contrario, los cinturones negros comienzan desde el I Dan hasta el X Dan.
Dentro de los grados de Cinturón Negro el X DAN significa perfección del Arte, y éste solo se otorga como homenaje póstumo, puesto que esta perfección se considera inalcanzable.

- I DAN es Instructor
- II y III Profesor
- IV, V y VI Maestro
- VII, VIII y IX Gran Maestro o Doctor en Artes Marciales.

En el Taekwondo, a nivel de danes, el nueve es el número mayor por ser el número más alto de los números naturales del 0 al 9, aparte este número tiene una característica matemática que le diferencia de los demás. Cualquier número natural multiplicado por 9 la suma de los dígitos del resultado siempre da 9. Por ejemplo: 2 por 9 es igual al 18, uno y ocho son nueve, 3 por 9 es igual a 27, dos más siete es nueve, por tal efecto el 9 es el número más alto en graduación de Taekwondo, en este caso el noveno dan es el grado más alto.
El color del cinturón además indica el grado y pericia del alumno. Para el ascenso de grado y de cinturón se debe dar un examen para evaluar al aprendiz en los conocimientos y habilidades en todos los aspectos del Taekwondo. El estudiante debe mostrar su pericia en las técnicas básicas de su nivel: posturas, técnicas de mano y pie, además deben dar prueba de su aptitud en el combate, en el rompimiento de acuerdo a su nivel y además hacer correctamente las formas (Pumse) de su grado, también conocer sobre la teoría del Arte.
Los exámenes para cinturón gup son evaluados por el instructor del club y la Comisión Técnica de la Asociación o Federación local. Para cinturón negro son hechos por la Comisión Técnica de la Federación Nacional o por un Maestro Internacional ante la Federación Mundial de Taekwondo para su reconocimiento en el ámbito internacional.

Dinámica

Los constantes entrenamientos e investigaciones serias han conducido el poder físico a sus máximos efectos.
En el Taekwondo hay varias fuerzas que se deben tener en cuenta al momento de practicar o ejecutar una técnica, tales como la gravedad, la elasticidad, el roce y la inercia.
Newton definió la fuerza con la siguiente ecuación (Fuerza = masa x aceleración). Hay una relación directa entre masa y aceleración, así es normal que a mayor masa menor aceleración y viceversa, con lo que basándonos en la ecuación de Newton un cuerpo pequeño pero rápido puede conseguir la misma fuerza en el impacto que uno grande y más lento.
En los ataques la condición física es de inestabilidad lo que requiere una reducción de la masa y un aumento de la aceleración, sin embargo en la defensa es a la inversa, con un fino equilibrio, de acuerdo a la teoría de los movimientos de Newton.
En el Taekwondo, el peso del cuerpo corresponde a la masa y el movimiento de las manos y los pies a la aceleración.
Los elementos de la masa son la estabilidad, el apoyo, el equilibrio, y los elementos de la aceleración son la elasticidad, la agilidad y la flexibilidad.
Todo lo antes explicado está influido por la concentración mental de los nervios y un buen control de la respiración.

Principio de acción y reacción.
En el Taekwondo todas las técnicas ejecutadas en defensa y ataque, están estudiadas en base a la física de Newton, la potencia es igual a la masa por la aceleración, de esta fórmula deducimos que a mayor velocidad, mayor será la potencia que se obtendrá en las técnicas, por tal fundamento todas las técnicas se realizan con un movimiento ascendente seguido de otro descendente, obteniendo una similitud a las olas del mar, con este movimiento giratorio de las manos, en todas las técnicas de ataque y defensa, se obtiene el principio de acción y reacción generando la potencia adecuada en cada técnica del Taekwondo.
Conclusión:
· Las manos y los puños siempre realizan un movimiento giratorio hasta el final de cada técnica.
· Cuando se realiza un desplazamiento hacia delante o hacia atrás, siempre se realiza el movimiento de subir y bajar hasta la ejecución de la técnica.
· Cuando se realiza una técnica en posición estática el movimiento de ondulación se realiza en la misma posición variando la forma de ejecutar este movimiento según la posición que se esté en ese momento.
· Ejemplo: En Twi Kuby Sogui, Se sube y se baja con movimiento de las rodillas.
En Chuchum Sogui, de la misma manera que en Twi Kuby Sogui.
En Ap Kuby Sogui, se sube el pie atrasado para bajar al final de la técnica.

Los movimientos se realizan en coordinación, desde que se empieza hasta el final, en donde el golpe con el pie o el puño y la espiración terminan al mismo tiempo.

Base, equilibrio y apoyo.
El factor básico para una movilización efectiva de fuerza física, depende sobre todo de la posición. Una postura de equilibrio y seguridad, no permite un ataque rápido, mientras que sí es efectivo en defensa. Una postura desequilibrada, es efectiva en ataque mientras que no es favorable en defensa. Por lo tanto, la localización de la fuerza de gravedad, está íntimamente relacionada con el apoyo del cuerpo.
En una persona con los pies juntos y en posición firme (Chariot), puede perder el equilibrio si otra persona lo empuja con un dedo en cualquier dirección. Si el hombre está con los pies separados al costado (Naranji Sogui), empujándolo hacia atrás o adelante puede caer, pero no caerá si es empujado hacia la izquierda o la derecha. Por otro lado un hombre con los pies separados uno delante y otro detrás (Ap Sogui o Ap Kuby Sogui), tendrá los efectos opuestos a la anterior.
En los tres ejemplos el centro del cuerpo está en el mismo sitio y el área del suelo bajo la planta de los pies es también la misma, pero el movimiento de los pies puede alterar el tamaño del área de apoyo y la zona que los pies pueden cubrir en su acción.
En el cuerpo humano, así como en otros objetos, hay dos centros; el primero es el centro de todas las direcciones que, en el hombre corresponde a la columna vertebral. El otro es el centro de movimientos.
En ataques con puños o pies, no debe esperarse mucho efecto, a menos que se mueva la pelvis simultáneamente. Como se ve la masa debe ser utilizada para aumentar la fuerza.
Para conseguir la máxima potencia se debe concentrar el peso del cuerpo en un solo punto ya sea el puño o el pie.

La rapidez.
La masa no tendrá una fuerza efectiva, si no está ayudada por la rapidez. Cuando hablamos de una patada fuerte o ligera, nos referimos a la rapidez de acción. La primera expresión corresponde a una rápida aceleración, y la segunda a una lenta.
Como antes se explicó, una forma de aumentar la rapidez del cuerpo humano, es el movimiento simultáneo del centro; esto es apto en un equilibro en extremo inestable.
Hay dos formas para ganar velocidad; en la primera, el cuerpo debe estar inestable para mover el centro rápidamente y así dar velocidad al cuerpo, puños y pies. En la segunda se gana rapidez alargando la distancia del blanco y aumentando la velocidad.

Los Nervios.
Los nervios están formados por innumerables fibras extendidas por todo el cuerpo. Todos los estímulos los recibe y transmite el sistema nervioso. Se logrará una fuerza efectiva si la unidad de nervios trabajan coordinados, ya que la concentración mental, hace que los nervios transmitan mayor potencia a los movimientos. Dominando esta fase con un entrenamiento constante y serio.


La respiración.
En cualquier deporte, se inspira cuando se está recto y se espira al inclinar el torso. En el Taekwondo, existen los saltos y en ellos se tiene que inspirar y mantener la respiración hasta el momento de la lucha. Al espirar se disminuye la resistencia interna y aumenta la flexibilidad del cuerpo; aguantar la respiración completa el acto de ataque. El grito en el momento preciso, ayuda a sacar el aire del pecho; si es demasiado largo, hasta que el blanco es golpeado, no se logrará la fuerza suficiente, a menos que esta dependa únicamente de la concentración mental.
En cualquier ataque o defensa, el éxito dependerá totalmente de la concentración y respiración.
Un entrenamiento intensivo puede lograr una magnífica fuerza; si todos estos puntos son un hábito, se poseerá un sorprendente poder destructivo. Esto únicamente será posible cuando se aprenda la teoría de fuerza, a través de una larga experiencia y el dominio de la inteligencia para usarla efectivamente.

Conceptos básicos en las técnicas de Taekwondo.
Tras la ejecución de una técnica, se hallan diversas funciones, a veces involuntarias pero necesarias para el perfecto desarrollo de los movimientos. Bajo este concepto, cuatro puntos a tener en cuenta al realizar una técnica para que tenga el efecto deseado serían el equilibrio, el cambio de fuerzas, la velocidad y potencia y la penetración.
El centro de gravedad del cuerpo humano, se halla situado en el Tándem, puesto que este es el baricentro o punto de equilibrio del cuerpo, el que queda situado en la línea que divide la zona media del cuerpo con la zona baja del mismo, (algunos lo ubican a 3 centímetros por debajo del ombligo, medida que no pude usarse en todos, ya que todas las personas tiene tallas diferentes).
Mientras más baja sea la posición que se adopte, el Tándem se encontrará más cerca del suelo, por lo que la postura será más equilibrada. Este tipo de posiciones, al ser abiertas dificulta el movimiento rápido, especialmente al realizar una patada. Es por esto que se recomienda para el combate la posición de guardia en Mo Sogui, Ap Sogui o Twi Sogui, ya que son erguidas y con el centro de gravedad equilibrado entre las dos piernas, facilitando además una perfecta estabilidad en la rápida entrada en el juego de piernas al patear.
Al efectuar un ataque se debe tener en cuenta que se pasa de un punto de equilibrio a otro en desequilibrio, hasta que se culmina la técnica. Ese tiempo de desequilibrio podría ser aprovechado por el adversario al poder derribarnos con una rápido y leve golpe. Para contrarrestar esto, el ataque debe ser lo más rápido e inesperado posible, al efectuarlo en un tiempo de debilidad y desequilibrio del contrario, tal como al cambio de guardia de sus piernas o en su tiempo de inspiración de aire.
Para el cambio de fuerzas se puede tomar como ejemplo un simple golpe de puño a la zona media (Montong Jirugui). “El brazo que realiza el golpe debe tener un reflejo con la misma rapidez en el brazo que retrocede”. De esto se deduce que debe existir un equilibrio (Yin/Yang) en cualquier tipo de golpe.
El giro de los puños en 180º y el tirón hacia atrás que realiza el brazo contrario al del ataque, impulsa el puño atacante con más velocidad, lo que debe efectuarse con una antelada entrada de la cadera y el hombro en combinación. En las patadas, el cambio de fuerzas es cubierto con la entrada hacia delante de la cadera.
Contacto Penetración. Al culminar una técnica con plena efectividad, la penetración es el último punto a tomar en cuenta. Este concepto se explica especialmente en los Kyukpa (rompimientos), ya que es necesario lanzar el golpe más allá de donde se encuentra el punto o zona de contacto para que el rompimiento sea efectivo.